Ensayo BE BOLD: bimekizumab supera a risankizumab en artritis psoriásica

El abordaje integral de la enfermedad psoriásica ya tiene respaldo comparativo directo: el ensayo BE BOLD, presentado en el congreso EULAR 2026, enfrentó por primera vez dos terapias activas en 553 adultos con artritis psoriásica activa. El resultado refuerza el cambio de paradigma que empuja a dermatología y reumatología a tratar piel y articulación como una única patología sistémica.
BE BOLD: 49,1% de respuesta ACR50 con bimekizumab frente al 38,4% de risankizumab
El estudio comparó bimekizumab, inhibidor dual de las interleucinas 17A y 17F, con risankizumab, inhibidor de la interleucina 23. El criterio principal era alcanzar respuesta ACR50 en la semana 16, y la diferencia a favor de bimekizumab fue estadísticamente significativa.
Rubén Queiro, reumatólogo del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), subrayó la novedad del diseño: es la primera comparación directa entre ambas alternativas terapéuticas, no frente a placebo. El ACR50, explicó, implica una mejora clínicamente relevante de al menos el 50% en los dominios globales de la enfermedad y en el recuento de articulaciones inflamadas y dolorosas.
Una "señal muy potente de velocidad de acción" en la semana cuatro
La rapidez de respuesta marcó otra diferencia. En la semana cuatro, el 19,9% de los pacientes con bimekizumab ya había alcanzado ACR50, frente al 7,2% con risankizumab. Queiro calificó este dato descriptivo como una señal muy potente de velocidad de acción.
En piel, el objetivo exploratorio fue PASI100, es decir, la desaparición completa de las lesiones. En la semana 16 la lograron el 53,4% con bimekizumab y el 46,6% con risankizumab, una ventaja numérica que no alcanzó significación estadística.
Piel y articulación, una sola patología: la lectura para la práctica clínica
Anna López Ferrer, dermatóloga del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau y coordinadora del Grupo Español de Psoriasis de la AEDV, enmarcó los resultados en la realidad clínica: psoriasis y artritis psoriásica son manifestaciones de la misma enfermedad inflamatoria sistémica. Esa visión deja atrás el tratamiento compartimentado por especialidades.
Para los servicios de dermatología y reumatología, la implicación operativa es directa: los modelos de unidades multidisciplinares y las vías de derivación conjunta ganan argumentos con evidencia comparativa real, no extrapolada. Los datos de velocidad de respuesta, además, pesan en la decisión terapéutica cuando el control articular temprano condiciona el pronóstico funcional del paciente.
El debate ahora se traslada a la práctica asistencial: ¿cuántos hospitales del país están en condiciones de integrar ambas especialidades en una única estrategia terapéutica basada en estos resultados?
Información publicada originalmente por Redacción Médica.
Imagen: Armin Rimoldi / Pexels